Un hallazgo sorprendente
El hallazgo del Teatro Romano de Cartagena ha sido uno de los descubrimientos más sorprendentes de la ciudad de los últimos años. Fue en octubre de 1988 cuando se encontraron los primeros elementos arquitectónicos del Teatro.
Actuación integral
El largo camino emprendido en 1988 no termina con la restauración del edificio teatral y de la porticus post scaenam sino que contempla, también, la integración de los restos en el tejido urbano, su adecuada conservación y exposición con fines didácticos y culturales, así como la construcción de un museo monográfico y un centro de investigación anexo.
El modelo de gestión
La necesidad de poner en marcha un proyecto integral de recuperación del Teatro Romano requería una estructura orgánica y de gestión capaz de desarrollar la totalidad de la intervención, por lo que se consideró necesaria la constitución de una Fundación como figura jurídica más apropiada para la consecución de los objetivos previstos.